Martin tenía un sentido agudo de justicia. El contexto era que sus padres le pidieron bastante, pero sólo le ofrecieron críticas. Esto puso el tono para nuestra interacción. Si hacía cualquier cosa en terapia sin estar consciente de ello, lo cual fuese de alguna forma para mi propio beneficio, de inmediato lo notaba y lo señalaba. Siempre estaba feliz de examinar sus críticas y preocupaciones. Reconocería la validez de estas, reconocería cuando no estaba consciente de mi propio interés, y hablaría explícitamente sobre ello. En Gestalt, como una terapia de dialogo, es esencial estar dispuesto a ir a lugares en los que no iría conscientemente. Esto pasa con los terapeutas también. La mayoría de los clientes no lo notan, pero algunos están bastante atentos a esto. Esto es realmente algo bastante positivo para la terapia. Pero significa que como terapeuta debo estar dispuesto a no estar defensivo, a buscar la verdad en las preocupaciones de los clientes, temores y acusaciones. Esto no solamente solventa la situación, también provee una experiencia reparadora para el cliente. Y como terapeuta, también aprendo algo sobre a donde me dirijo cuando no estoy consciente –soy confrontado. Es también una oportunidad para reconocer mi propio interés, y dónde y cómo puedo esconder esto en el pretexto de "ayudar" Pequeñas cosas son notables aquí –mi tono de voz, lo rápido que hablo, en lo que decido enfocarme. Con clientes como Martin es necesario estar consciente de mi dinámica tanto como la de él. Es fácil como terapeuta enfocarse en el cliente, en lo que hacen, en su proceso. Pero es más difícil enfocarse en el nuestro. Y aún más difícil cuando el cliente está consciente de mi proceso, pero yo no lo estoy. Hay potencial de sentir pena por uno mismo, pero me muevo más allá de esto al adoptar una actitud de bienvenida hacia toda retroalimentación y crítica, y siempre listo para buscar la verdad en ello, y admitirla.
Podía notar que Lizzie estaba un poco tensa, pero no sabía a qué se debía. Ella parecía al borde, imaginé que quizás molesta. Hablaba sobre discutir con su padre siendo adolescente sobre el tópico en mano - espiritualidad. De ambos padres experimentaba una falta de apoyo por su interés. Su madre la quebrantaba, su padre se oponía y ridiculizaba su deseo de entender más. Mientras que aquellos que crecen en contextos religiosos pueden tener problemas porque las creencias son empujadas por sus gargantas, otras como Lizzie pueden encontrar que padres ateos se opongan a un interés en religión o espiritualidad por parte de sus hijos. Lizzie estaba ahora en sus 30's pero aún se sentía afectada por esto. Su búsqueda continuaba en su vida, pero no era algo de lo que generalmente hablaba con otros, manteniéndolo muy privado. Esto era compresible, dada la experiencia creciendo. Pero también la aislaba, y significaba que no recibía apoyo o dialogo sobre el tema. Podía comprender mejor ahora su susceptibilidad cuando comencé a discutir el tema con ella –ella estaba esperando negatividad y oposición en vez de apoyo. Esto era comprensible. Así que lo primero que hice fue darle mi apoyo explícito. Esto era un tema que me interesaba, ante el cual era positivo, y que estaba dispuesto a abrir con ella. Hablé sobre mi propia energía para el tema y mi interés en dialogar. También señalé la naturaleza del ambiente en el que estábamos –en un grupo de personas que estaban también interesadas en el tema, y que estaban dispuestas a dialogo. Dejé claro mi intento de asegurarme que no hubiese humillaciones cuando opiniones fueran expresadas. Esto era importante en términos de plantar el terreno de seguridad para traer el tema con Lizzie, y dejarle claro que las circunstancias eran diferentes que aquellas a las que estaba acostumbrada. Estaba muy consciente del riesgo para ella de hablar sobre esto. Ella reportó sentirse aliviada, pero aún tensa. Mis palabras estaban muy bien, pero ella no tenía experiencia en tal apoyo. Así que le propuse un experimento –invitándola a declarar algunas de sus creencias, y yo los exploraría con ella. Así que escogió uno –su creencia de que la gente no nace mala, sino que se pierden, o no están conscientes. Compartí que resonaba con esta creencia –una medida de apoyo y también señalándole que estaba dispuesto y escuchando. Hacer esto explícito era muy importante. Le pregunté algunas cosas para dibujar más detalle, y ella claramente estaba disfrutando compartir su perspectiva, ser escuchada. Le enlacé algunas ideas con aquellas de algunos escritores –por ejemplo Mathew Fox (Original Blessing), para indicarle que había otros en el campo que compartían estas perspectivas, y a los cuales ella podría acudir para apoyo y fortalecer sus ideas. Le pregunté si estaría dispuesta a escuchar algunas opiniones opuestas que quizás hubiese en relación con su creencia. Ella aceptó. Este era el siguiente paso –apoyarla para que sostuviese su punto de vista en la cara de una oposición. Así que le di una perspectiva –esa de responsabilidad existencial - para las consecuencias de nuestras acciones, sin importar nuestra intención, nuestro nivel de consciencia, o nuestro estado mental. Gentilmente estiré su pensamiento, proveyendo perspectivas retadoras, y luego involucrándola en el dialogo sin importar sus respuestas. Esta fue una conversación muy rica, y me moví con cuidado, para que pudiese experimentar una conversación entre diferencias, sin ser molesta o oposicional. Esto la ayudo a considerar otras perspectivas, y le proporcionó una experiencia de éxito al encontrar diferencias. Ahora ella tenía algo de sustento en ser capaz de extender el dialogo con otros. En Gestalt siempre estamos buscando el balance ideal de retos y apoyo, y en darle al cliente una experiencia nueva y transformadora a través del experimento –trabajando al borde de su zona de confort para que haya crecimiento, pero en un lugar que sea asimilable.
John había asistido a una variedad de grupos de crecimiento personal. Había estado deseando venir a un grupo de Gestalt. Así que estaba claramente entusiasmado de estar aquí. Vino a trabajar. Lo había estado notando hacía días, y ahora a medida que se sentaba frente a mí lo que me impactó fue lo fuerte que eran sus expresiones faciales. Al mirarlo, creía que no estaba simplemente nervioso, sino realmente angustiado. Pestañeaba rápidamente, su boca tenía un tic nervioso, sus ojos se estrechaban cuando hablaba. Sus ojos lucían muy asustados para mí. Mi impresión era de alguien que estaba anticipando ser golpeado. Me sentí genuinamente preocupado por él, le di una retroalimentación sobre mi experiencia, y le pregunté que estaba sintiendo. Para mi sorpresa sólo reportó sentir un poco de nervios sobre venir, pero nada más. Así que le pregunté si había tenido alguna experiencia de niño siendo golpeado. No Le pregunté si le habían sucedido cosas particularmente alarmantes a él. Ninguna. Le pregunté si había algún incidente que pudiese recordar que realmente lo angustió. Ninguno. Reportó ser un niño extremadamente tímido. Esto tenía algo de sentido, que quizás lo que estaba viendo era simplemente una clase de dificultad con contacto. Usualmente acepto rápidamente la descripción de alguien se su experiencia. Pero en este caso me sentí realmente extraño porque lo que veía era bastante distintivo. Otros en el grupo confirmaron que habían tenido una experiencia similar. Algo no cuadraba. Pero no iba a presionar. En Gestalt no presionamos a través de la "resistencia". Nada más se volvió evidente en nuestra conversación así que decidí trabajar somáticamente. Le pedí que se acostara sobre su espalda y me senté al lado de él. Le pedí que simplemente siguiera su respiración Su respiración parecía bastante regular y abierta. Estaba buscando interrupción o lugares de tensión. Ninguna era aparente. Le pregunté sobre su experiencia. Simplemente sintió aire entrando y saliendo. Claramente, no estaba fácilmente en contacto con sus sentimientos. Así que tomé bastante tiempo, simplemente sentado con él, observando, indagando. Sí reportó un sentimiento de vacío en la barriga. Así que pedí permiso, y coloqué mi mano allí. Nada más se desarrolló. Claramente sus sentimientos estaban cuidadosamente retenidos, y tenía que ser paciente para encontrar la llave. Noté que sus ojos estaban bastante activos, aún cuando estaban cerrados. Así que pedí poner mi mano sobre sus ojos, y retenerlos allí por un momento. Luego reportó una sensación de frío en su barriga baja. Puse mi mano allí. Le pedí que me mirara. Lo hizo, luego miró hacia arriba por un tiempo. Le pregunté por lo que estaba visualizando. Vio oscuridad, frío, y una luz de calle bastante tenue. Ahora que teníamos la imagen podía trabajar con ella. Le pedí que siguiera mirándome, y me dijera lo que sentía. Comenzó a sentir calor en su pecho, así que puse mi mano ahí también. Le dije que parecía que la luz de la calle se volvía más brillante, y le pedí que dejara que el calor se moviera hacia abajo desde su pecho hasta su barriga. A medida que esto se desarrollaba le expliqué la relación entre la luz de la calle volviéndose más brillante a nuestra conexión volviéndose más fuerte y su conexión con su cuerpo calentándose. Le pedí que continuara dejando que el calor bajara a sus piernas, a sus pies. Esto pasó bastante lento pero no tan lejos como hasta sus pies. Así que pedí a alguien más que sostuviese sus pies. Finalmente sintió el calor a través de todo su cuerpo. A medida que se sentó, sus ojos lucían completamente diferente. Estaban firmes, claros, ambos del mismo tamaño, y le dije esta diferencia en mi experiencia sobre él. Le pedí que mirara a algunas otras personas, para que tuviese esa experiencia de conexión tanto consigo mismo como con ellos. Su energía era brillante y tibia y reportó experimentar conexión con otros de una nueva forma. No necesitamos saber que síntomas van a funcionar con la persona. No tenemos que tener la historia o el contexto. A veces esto simplemente no está disponible. Pero si trabajamos con la experiencia directa del cuerpo, desde ese lugar central, algo siempre va a emerger que es la "figura" más importante que necesita atención. De nuevo, no necesitamos realmente comprender la figura –solo trabajar con ella, apoyando el desarrollo de lo que sea que venga. Cuando trabajamos con el cuerpo, puede ser un proceso lento que requiere paciencia. Al final, queremos conectar tales experiencias de nuevo con la relación. Estos son los elementos claves de Gestalt –consciencia, y contacto.
John había asistido a una variedad de grupos de crecimiento personal. Había estado deseando venir a un grupo de Gestalt. Así que estaba claramente entusiasmado de estar aquí. Vino a trabajar. Lo había estado notando hacía días, y ahora a medida que se sentaba frente a mí lo que me impactó fue lo fuerte que eran sus expresiones faciales. Al mirarlo, creía que no estaba simplemente nervioso, sino realmente angustiado. Pestañeaba rápidamente, su boca tenía un tic nervioso, sus ojos se estrechaban cuando hablaba. Sus ojos lucían muy asustados para mí. Mi impresión era de alguien que estaba anticipando ser golpeado. Me sentí genuinamente preocupado por él, le di una retroalimentación sobre mi experiencia, y le pregunté que estaba sintiendo. Para mi sorpresa sólo reportó sentir un poco de nervios sobre venir, pero nada más. Así que le pregunté si había tenido alguna experiencia de niño siendo golpeado. No Le pregunté si le habían sucedido cosas particularmente alarmantes a él. Ninguna. Le pregunté si había algún incidente que pudiese recordar que realmente lo angustió. Ninguno. Reportó ser un niño extremadamente tímido. Esto tenía algo de sentido, que quizás lo que estaba viendo era simplemente una clase de dificultad con contacto. Usualmente acepto rápidamente la descripción de alguien se su experiencia. Pero en este caso me sentí realmente extraño porque lo que veía era bastante distintivo. Otros en el grupo confirmaron que habían tenido una experiencia similar. Algo no cuadraba. Pero no iba a presionar. En Gestalt no presionamos a través de la "resistencia". Nada más se volvió evidente en nuestra conversación así que decidí trabajar somáticamente. Le pedí que se acostara sobre su espalda y me senté al lado de él. Le pedí que simplemente siguiera su respiración Su respiración parecía bastante regular y abierta. Estaba buscando interrupción o lugares de tensión. Ninguna era aparente. Le pregunté sobre su experiencia. Simplemente sintió aire entrando y saliendo. Claramente, no estaba fácilmente en contacto con sus sentimientos. Así que tomé bastante tiempo, simplemente sentado con él, observando, indagando. Sí reportó un sentimiento de vacío en la barriga. Así que pedí permiso, y coloqué mi mano allí. Nada más se desarrolló. Claramente sus sentimientos estaban cuidadosamente retenidos, y tenía que ser paciente para encontrar la llave. Noté que sus ojos estaban bastante activos, aún cuando estaban cerrados. Así que pedí poner mi mano sobre sus ojos, y retenerlos allí por un momento. Luego reportó una sensación de frío en su barriga baja. Puse mi mano allí. Le pedí que me mirara. Lo hizo, luego miró hacia arriba por un tiempo. Le pregunté por lo que estaba visualizando. Vio oscuridad, frío, y una luz de calle bastante tenue. Ahora que teníamos la imagen podía trabajar con ella. Le pedí que siguiera mirándome, y me dijera lo que sentía. Comenzó a sentir calor en su pecho, así que puse mi mano ahí también. Le dije que parecía que la luz de la calle se volvía más brillante, y le pedí que dejara que el calor se moviera hacia abajo desde su pecho hasta su barriga. A medida que esto se desarrollaba le expliqué la relación entre la luz de la calle volviéndose más brillante a nuestra conexión volviéndose más fuerte y su conexión con su cuerpo calentándose. Le pedí que continuara dejando que el calor bajara a sus piernas, a sus pies. Esto pasó bastante lento pero no tan lejos como hasta sus pies. Así que pedí a alguien más que sostuviese sus pies. Finalmente sintió el calor a través de todo su cuerpo. A medida que se sentó, sus ojos lucían completamente diferente. Estaban firmes, claros, ambos del mismo tamaño, y le dije esta diferencia en mi experiencia sobre él. Le pedí que mirara a algunas otras personas, para que tuviese esa experiencia de conexión tanto consigo mismo como con ellos. Su energía era brillante y tibia y reportó experimentar conexión con otros de una nueva forma. No necesitamos saber que síntomas van a funcionar con la persona. No tenemos que tener la historia o el contexto. A veces esto simplemente no está disponible. Pero si trabajamos con la experiencia directa del cuerpo, desde ese lugar central, algo siempre va a emerger que es la "figura" más importante que necesita atención. De nuevo, no necesitamos realmente comprender la figura –solo trabajar con ella, apoyando el desarrollo de lo que sea que venga. Cuando trabajamos con el cuerpo, puede ser un proceso lento que requiere paciencia. Al final, queremos conectar tales experiencias de nuevo con la relación. Estos son los elementos claves de Gestalt –consciencia, y contacto.
Chuan nunca había hecho terapia antes. Él era un hombre de negocios. Su padre hacía cosas de madera, y tenía una granja pequeña. Chuan tenía lindas memorias de sus primeros años, estando con su familia; a su padre le gustaba cazar, así que tenían perros grandes. Pero durante la escuela secundaria se mudó a otro lugar diferente, y extrañó a su padre. En el colegio siempre había sido un estudiante sobresaliente, pero nunca había recibido reconocimiento de su padre. Hace diez años su compañía pasó por problemas. Su esposa e hija estaban viviendo en su pueblo natal, y el estaba en la ciudad tratando de lidiar con el desastre financiero en su compañía. Comenzó a beber regularmente, y cayó en depresión por un año. Al final de este terrible año de depresión encontró a su padre en el Festival de Verano. Su padre le preguntó inmediatamente –"¿cuál es el problema? ¿Estás divorciándote?" Chuan contestó "solo algunos problemas en el trabajo". Pero su padre no le creyó y le presionó. Su padre asombró a Chuan diciéndole "Confío en ti. Creo en ti". También le dijo, "Si no está funcionando el matrimonio, está bien divorciarse". Esto tuvo un gran impacto, Chuan dejó de tomar, y comenzó a cambiar el rumbo de su empresa. Sin embargo, había en realidad un problema en su matrimonio, y Chuan no sentía que podía hablarlo con su padre de ello. Su esposa había sido su compañera de clases. Salió embarazada, y desde el deber se casó con ella. Ella era una persona amable, buena con su familia, y una buena madre para su hija. Él renuentemente se había casado, y ahora se sentía "secuestrado". No quería decepcionar a nadie, pero era infeliz. Le pregunté qué tan mal era -3 de 10 respondió. El sexo se agotó hace años. Y simplemente no se sentía atraído hacia ella. Se sentía más como hermanos. Esto no era un matrimonio que podía ser re-encendido, porque nunca hubo mucha chispa originalmente. En algunas circunstancias raras, puede ser posible. Pero la situación era tal que sudaba frío al abrazarla –había tan poca atracción allí. Él la respetaba, pero solo como compañía. Sin embargo, sus fuertes valores familiares lo mantenían en el matrimonio, y su necesidad de ser un "buen chico" También declaró que no quería herir a su hija, no quería perderla, y no quería herir a su esposa. Estaba realmente atrapado. Le pedí que nombrara las dos partes de él en conflicto: el "Buen esposo" y "Amor verdadero" Lo invite a seleccionar dos objetos en la habitación que representaran estas polaridades, y lo facilité a tener un dialogo entre estas dos partes. Al principio, era una simple reiteración del conflicto sin fin entre estas partes en guerra. Señalé que este dialogo podía continuar eternamente, pero las dos partes tenían que llegar a un acuerdo –el cual relacioné a una negociación de trabajo. Luego de algo de discusión, las dos partes llegaron a un acuerdo. *Verdadero Amor* le daría a *Buen Esposo* un año para arreglar las cosas. *Buen esposo* aceptó hablar con su esposa sobre estos asuntos. Sin embargo, podía ver el miedo de Chuan sobre realmente tener esta conversación, ya que él sabía que hacerlo traería dolor a su esposa, y probablemente marcaría el inicio del final de su matrimonio. En este punto Chuan se puso muy incómodo, y un poco mareado. Tuvo que levantarse y caminar. Miró alrededor del cuarto y dijo "No me gusta una habitación sin ventanas". Le expliqué que había una ventada detrás de la cortina. Eso lo alivió un poco. Luego tome un poco de tiempo para decirle mi experiencia de divorcio. Me interrumpió y me preguntó sobre el anillo alrededor de mi cuello. Le expliqué que lo obtuve en Inglaterra cuando visitaba la graduación de mi segunda hija. Le dije que a pesar que el divorcio fue difícil, mis hijos finalmente no habían sido afectados –les había ido bien, y que yo había encontrado amor verdadero. Le dije honestamente sobre las dificultades que había enfrentado, y que mi ex esposa había enfrentado, en el proceso de divorcio. Al jugar el rol del "padre" en terapia, estaba reforzando el mensaje de que estaba bien divorciarse. Generalmente haré lo que pueda para ayudar a que una pareja continúe junta y tenga una relación sana. Pero a veces, si esto es realmente anti-vida en términos de constricción de su fuerza de vida y habilidad para vivir auténticamente, entonces apoyo a alguien a considerar divorcio. Chuan estaba bastante aliviado al final de esto. Dijo que lo que realmente atrapó su atención fueron dos cosas –cuando dije que había de hecho una ventana en la habitación, y cuando me preguntó sobre mi anillo. Fueron estos momentos interpersonales y simbólicos que lo tocaron. Impulsado por su pregunta sobre mi anillo, escuchar mi propia experiencia de divorcio lo ayudó a salir de su miedo y su estancamiento - esto era la parte conversacional de la terapia, la cual involucraba mi propia auto-revelación, sobre mi propia historia. Un terapeuta debe tener mucho cuidado sobre contar su propia historia, pero en ocasiones, puede ser muy útil para el cliente –esa es la medida. La simbología de la ventana estando abierta también fue muy importante para él. Se sintió sofocado, y le presenté la posibilidad de que hay una salida, incluso si escondida. Esto es algo que podemos trabajar en terapias subsecuentes El dialogo facilitado entre las dos partes de él fue también clave –dos elementos en guerra que no podían encontrarse. La terapia les da la oportunidad de interactuar, pero esto requiere mucho apoyo del terapeuta para facilitar este encuentro, bastante como un encuentro real entre dos personas en guerra. El significado de su padre en todo esto también formaba parte de la complejidad de la terapia. El apoyo que su padre le dio –incluyendo el reconocimiento de Chuan- era importante en este cambio. Esto señaló la importancia del rol que yo podía jugar como una "figura paterna", y el impacto que podía tener en el apoyo que le daba.
Laila era gorda. En la escala de obesidad, ella estaba en algún lugar del medio. Como es común, esto no fue algo que ella trajo directamente a terapia. Fue algo que observé, luego de conocerla por algún tiempo. El tema del peso es bastante complejo, y difícil para las mujeres, y en terapia no debería ser evitado. Pero debe ser tratado con sensibilidad y cuidado, y no con mano pesada. Laila estaba interesada en trabajar el tema. Le pregunté en qué momento había comenzado a ganar peso. Ella dijo que en la universidad estaba hambrienta por algún tiempo, ya que no tenía mucho dinero. Así que cuando comía, comía bastante. Pero eso se equilibró luego de algún tiempo. Así que presioné de nuevo, y ella dijo que luego de tener a su hija ganó peso, porque tenía que comer una buena cantidad para amamantar. Sin embargo, su hija tenía ahora 10, y todavía llevaba el peso. Ella dijo que comía cuando estaba ansiosa, y estaba ansiosa de que algo malo le pasara a su hija. También dijo que le gustaba tener algo en su boca gran parte del tiempo, para merendar. Esto proporcionó un número de posibles puntos de entrada, pero lo único que parecía realmente claro era su ansiedad. Sin embargo, esto era algo generalizado, así que no era precisamente evidente como funcionaba. Le pregunté qué clase de comidas consumía, en qué cantidad, y que tanto ejercicio hacía. Estos son todos aspectos centrales del tema. Parece por lo que decía que no consumía grandes cantidades, así que de nuevo, no estaba completamente claro que sucedía. Comencé en este nivel muy práctico, y le dije que para lograr una diferencia, necesitaba apoyo práctico en esos tres frentes –la calidad de su comida, la cantidad de ella, y el balance con ejercicio. Enfaticé que el apoyo era clave, no tratar de dirigir todo por su cuenta. Le pregunté sobre la nutrición –que tanta nutrición recibía de una variedad de áreas de su vida –trabajo, amigos, familia, actividades. Parece que tenía bastante nutrición, así que la alimentación no era una respuesta a una falta. Aún así, la dinámica subyacente no era evidente. Le pregunté sobre la ansiedad: su padre tenía una especie de miedo de que algo le pasara, y de alguna forma ella había tomado continuado ese miedo en relación a su propia hija. Esto surgió desde el Campo, y era necesario lidiarla en un nivel de campo. Sin embargo, antes que pudiéramos comenzar con eso, de repente dijo –oh, es cierto, mi mamá solía sobre alimentarme cuando era una niña pequeña. Ella explicó que su madre solía empujar comida en su boca, y luego antes de que siquiera hubiese comido todo, empujaba más dentro. Esto era una ocurrencia regular, y era muy incómodo para ella. Rompió en llanto contando esto. Fui empático con ella y le pregunté lo que estaba sintiendo. Enojo, contestó. Así que la invité a que se imaginara diciéndole a su madre, usando su voz adulta, lo que el infante le gustaría haber dicho –"Ya he tenido suficiente, por favor deja de empujar comida en mi boca" Encontró difícil decir esto con fuerza. Así que le sugerí que pusiera su mano en frente de su boca, para bloquear cualquier otra cosa entrando. Esto se sintió poderoso para ella. Como tarea le sugerí que pensara en su madre cada vez que comiera, recordara la alimentación a la fuerza, y notara su respuesta. Esta asociación consciente con la memoria traumática le permitiría actuar desde su rechazo, en vez de solo identificarse con el niño indefenso.
Danielle contó una historia bastante traumática. Tanto ella como su esposo eran docentes, y viajaban juntos, y enseñaban Inglés en una variedad de países. Se habían conocido en la universidad, y parecía que eran muy cercanos, ambos creativos, ambos interesados en espiritualidad, e involucrados en artes. En un punto el visitó Francia por una exhibición de arte. Sin embargo, no regresó. Decidió quedarse allí ilegalmente. Lo hizo sin advertirle a Danielle, y sin discusión. Esto por supuesto era muy preocupante. A medida que pasó el tiempo, las cosas no cambiaron. No la invitó a que se uniera a él, a pesar de que sí regresó a casa algunas veces. Cada vez, la comunicación era tensa y Daniella continuaba sintiéndose muy dolida con la situación. Sentía su vida en una especie de espacio suspendido, donde realmente no podía seguir adelante con mucha confianza, ni tampoco parecía poder resolver la situación. Luego de algún tiempo, escuchó a través de otra persona que él había muerto el año previo allí. Esto desmanteló a Danielle aún más. Encontró incluso que el proceso de divorcio se hizo extremadamente difícil, y que fue archivada también. Ella describió la experiencia como un edificio al cual los cimientos colapsan y yace en una pila de ruinas. Ella pasó los siguientes 6 años reconstruyendo su vida, poco a poco. Se involucró mucho en prácticas espirituales y filosofía, trabajo de crecimiento personal, y dedicó mucho tiempo y esfuerzo a extraerse a sí misma de ese trauma. Ahora se sentía de nuevo en suelo sólido, pero el problema era seguir adelante en una nueva relación. Había estado en unas pocas, pero ninguna duró. Ahora se sentía más lista para estar en una relación seria. Estaba en una actualmente, pero no había progresado mucho debido a su ambivalencia. Ella lo describió como estar en el borde de una piscina, sentirse congelada, incapaz de lanzarse. Señalé que esto tenía perfectamente sentido, dada su experiencia. Tomé su metáfora y la usé para más conciencia. Le señalé que la última vez que se lanzó a una relación, parecía que la piscina estaba llena de agua, pero de hecho, ese no era el caso, y se hirió fuertemente. Así que de hecho era realmente importante chequear cuanta agua había en la piscina. Comparé esto con conocer sobre la oscuridad de otras personas. Le pregunté si era ahora más capaz de discernir estas sombras en alguien más . Ella quería enfocarse en lo que necesitaba para prestar atención a sí misma, su propia oscuridad. Pero en esta ocasión, inusualmente, yo no quería hacer esto. Juzgue que con todo el trabajo personal intensivo que había realizado, estaba bastante consciente de su propio material oscuro, y más capaz de lidiarlo. Así que me enfoqué en lo que necesitaba de un compañero, quitando el foco de sí misma. Usualmente quiero poner el foco en el cliente. Pero cuando alguien ha tomado una gran responsabilidad por sí mismos, entonces puede ser bueno para ellos mirar al mundo, y evaluar otros. El problema en Gestalt es que no seguimos una formula. Lo que está bien en una situación no necesariamente es relevante en otra. "Depende"…en el nivel de desarrollo de la persona, sus necesidades, su consciencia, y lo que le falta. En este caso, el borde creciente, tal como comprendí, era su habilidad de realmente ver a la otra persona, como eran, sin miedo ni fantasías. En el Gestalt estamos muy enfocados en conectar a la persona en su experiencia sensorial, su experiencia somática, en el aquí y ahora. Y también trabajamos con metáforas, en este caso era útil, ya que le dio una clave sobre cómo seguir adelante. Trabajar dentro del mundo de la propia persona, su propio lenguaje, nos da un acceso directo a su mundo fenomenológico.
Enseño y practico la terapia Gestalt, asesoramiento en escogencia de carrera y trabajo en constelaciones familiares. Además de Australia, doy talleres y capacitación en China, Japón, Corea, los EE.UU. y México. Soy autor de ‘‘Comprendiendo a la mujer en tu vida’’, un libro de consejo para los hombres acerca de las relaciones con las mujeres. Soy también el director de Lifeworks y proporciono capacitación y supervisión. Actualmente estoy realizando un doctorado, estudiando la dinámica interpersonal del poder. Mira mi perfil completo.
Estos ejemplos de casos están dirigidos a terapeutas, estudiantes y a aquellos que trabajan en las profesiones de ayuda. El propósito es mostrar cómo el enfoque de la Gestalt funciona en la práctica, ligando aspectos de la teoría con retos clínicos.
Debido a que esto está dirigido a un público profesional, el blog está disponible por suscripción. Por favor introduce tu dirección de correo electrónico para recibir actualizaciones del blog gratuitas cada vez que una nueva entrada sea agregada.
If you are interested in following my travels/adventures in the course of my teaching work around the world, feel free to follow my Facebook Page!
Can you translate into Spanish? I am looking for volunteers who would like to continue to make this translation available. Please contact me if you would like to contribute.